
La metamorfosis
“Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, se encontró en su cama convertido en un monstruoso insecto.
Estaba echado sobre un duro caparazón de su espalda, y, al alzar un poco la cabeza, vio la figura convexa de su vientre oscuro, surcado por curvadas callosidades, cuya prominencia apenas si podía aguantar la manta, que estaba visiblemente a punto de escurrirse hasta el suelo. Innumerables patas, lamentablemente escuálidas en comparación con el grosor ordinario de sus piernas, ofrecían a sus ojos el espectáculo de una agitación sin consistencia.
-¿Qué me ha sucedido?
No soñaba, no, todo era cierto…”
Franz Kafka
“Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, se encontró en su cama convertido en un monstruoso insecto.
Estaba echado sobre un duro caparazón de su espalda, y, al alzar un poco la cabeza, vio la figura convexa de su vientre oscuro, surcado por curvadas callosidades, cuya prominencia apenas si podía aguantar la manta, que estaba visiblemente a punto de escurrirse hasta el suelo. Innumerables patas, lamentablemente escuálidas en comparación con el grosor ordinario de sus piernas, ofrecían a sus ojos el espectáculo de una agitación sin consistencia.
-¿Qué me ha sucedido?
No soñaba, no, todo era cierto…”
Franz Kafka
La Evolución
“Cuando el presidente venezolano Hugo Chaves abrió sus cansados ojos a la siguiente mañana, después de largas y molestas pesadillas a lo largo de la noche, se encontró en su cama convertido en un pequeño y sucio mono.
Se encontraba echado sobre su abultado, largo y oscuro pelaje, y, al saltar velozmente se dio cuenta que su tamaño no alcanzaba ni siquiera la cuarta parte de lo que era antes, le había crecido una cola que bastante más larga que su pierna que se encontraba sumamente velluda, le habían crecido los dientes caninos y el resto ahora eran más chicos, contaba con innumerables insectos que le caminaban por todo el cuerpo los cuales le causaban una incontrolable comezón, había perdido la capacidad de hablar, ahora solo hacia ruidos irritantes y chillones, por último era sumamente más ágil.
-¿Qué ocurrió conmigo?
No soñaba, no, esta vez si me callaron para siempre.
“Cuando el presidente venezolano Hugo Chaves abrió sus cansados ojos a la siguiente mañana, después de largas y molestas pesadillas a lo largo de la noche, se encontró en su cama convertido en un pequeño y sucio mono.
Se encontraba echado sobre su abultado, largo y oscuro pelaje, y, al saltar velozmente se dio cuenta que su tamaño no alcanzaba ni siquiera la cuarta parte de lo que era antes, le había crecido una cola que bastante más larga que su pierna que se encontraba sumamente velluda, le habían crecido los dientes caninos y el resto ahora eran más chicos, contaba con innumerables insectos que le caminaban por todo el cuerpo los cuales le causaban una incontrolable comezón, había perdido la capacidad de hablar, ahora solo hacia ruidos irritantes y chillones, por último era sumamente más ágil.
-¿Qué ocurrió conmigo?
No soñaba, no, esta vez si me callaron para siempre.
Luis Angel Bringas Tacchino