
El carpintero
Orlando Goicoechea reconoce las maderas por el olor, de qué árboles vienen, qué edad tienen, y oliéndolas sabe si fueron cortadas a tiempo o a destiempo y les adivina los posibles contratiempos. El es carpintero desde que hacía sus propios juguetes en la azotea de su casa del barrio de Cayo Hueso. Nunca tuvo máquinas ni ayudantes. A mano hace todo lo que hace, y de su mano nacen los mejores muebles de La Habana: mesas para comer celebrando, camas y sillas que te da pena levantarte, armarios donde a la ropa le gusta quedarse. Orlando trabaja desde el amanecer. Y cuando el sol se va de la azotea, se encierra y enciende el video. Al cabo de tantos años de trabajo, Orlando se ha dado el lujo de comprarse un video, y ve una película tras otra. No sabía que eras loco por el cine le dice un vecino. Y Orlando le explica que no, que a él el cine ni le va ni le viene, pero gracias al video puede detener las películas para estudiar los muebles.
Eduardo Galeano.
José Vizcarra tiene la capacidad de reconocer de donde viene el cuero que hay en cada zapato de la ciudad simplemente con el olfato, puede saber de exactamente el país y la ciudad de donde sale el cuero, y si el bovino fue muy joven o mayor. José goza al ser zapatero, pues crea zapatos de todo tipo: de gala, de cuero blanco, para mascotas e incluso crea los zapatos benditos del papa.
José trabaja todo el día y cuando duerme sueña que trabaja pues ama ser zapatero, sin embargo; hay un momento en el día en que se pone a ver revistas de moda de todas partes del mundo. José desde cuando te interesa leer tantas revistas. No me interesan la revistas me interesan los nuevos modelos de zapatos que aparecen en ellas.
Luis Angel Bringas Tacchino.
